La decisión del PP de Lugo de explorar esta vía surge tras la reciente pérdida de la moción de confianza por parte de la regidora socialista, Marta Rouco, para la aprobación de los presupuestos municipales. Este movimiento busca ofrecer una alternativa de gobierno en la localidad lucense de Vilalba.
La composición actual de la corporación municipal es clave para entender la situación. El Partido Popular cuenta con ocho concejales, el mismo número que suma el gobierno bipartito, formado por el Partido Socialista (cinco ediles) y Vilalba Aberta (tres). El BNG, con un único representante, se convierte en la fuerza decisiva para cualquier mayoría que pueda surgir.
“"Como fuerza más votada por los vilalbeses en las últimas elecciones municipales, tenemos la responsabilidad de ofrecer un cambio de rumbo."
Los populares confirmaron, a través de un comunicado, que mantendrán reuniones con Vilalba Aberta y el BNG durante la próxima semana. El objetivo es claro: “ofrecer a los vecinos un gobierno alternativo que haga avanzar al municipio”. Esta estrategia fue acordada en una reunión de trabajo entre los concejales del grupo municipal y el comité ejecutivo local, con la participación de la presidenta provincial del partido, Elena Candia.
El PP reivindica su posición como la fuerza más votada en las últimas elecciones municipales, argumentando que tienen la “responsabilidad de ofrecer un cambio de rumbo al frente del Ayuntamiento, con un proyecto que lo haga avanzar”. Sin embargo, reconocen que este cambio “no será posible sin el apoyo de Vilalba Aberta y el BNG”.




