La medida, que se aplicará en las inmediaciones de los tres colegios de la localidad, consiste en la demarcación de ocho plazas de estacionamiento pintadas de verde. El objetivo principal es evitar las retenciones de vehículos durante las horas punta de entrada a las aulas, permitiendo que las familias puedan realizar paradas rápidas de forma ordenada.
El uso de estas plazas estará limitado a un máximo de dos minutos entre las 9.00 y las 9.45 horas, de lunes a viernes. Durante este tiempo, es obligatorio que el conductor permanezca dentro del vehículo. Fuera de este horario, las plazas podrán utilizarse como estacionamiento convencional.
“"Hablamos de una medida sencilla, pero pensada para mejorar el funcionamiento diario de una zona muy transitada y hacer más cómodo, ordenado y seguro el acceso a los centros educativos."
La iniciativa, impulsada por la Alcaldía y la concejalía de Infraestruturas Urbanas en coordinación con la Policía Local, busca favorecer una circulación más fluida. Durante los primeros días, los agentes estarán presentes en el entorno escolar para informar a las familias sobre el funcionamiento del nuevo sistema y facilitar una adaptación progresiva.




