La operación de búsqueda se centra en la parroquia de Quende, en Abadín, donde Javier Montero, de 41 años, indicó haber ocultado el cadáver de Enrique Bolívar Díaz. A pesar de la información proporcionada por el confeso, los agentes de la Guardia Civil y los forenses no lograron encontrar los restos del octogenario durante las primeras batidas.
La investigación baraja la posibilidad de que el cuerpo pudiera haber sido desplazado por animales depredadores. Por este motivo, la búsqueda se intensificará hoy en la finca señalada por Montero durante la reconstrucción de los hechos, que tuvo lugar ayer en presencia de la jueza de Mondoñedo encargada del caso.
Desde el inicio de la desaparición de Enrique Bolívar en septiembre de 2023, varios indicios apuntaron hacia Javier Montero. Uno de los más destacables fue el hallazgo de su vehículo calcinado en una gasolinera abandonada de Ribadeo, a unos cuarenta kilómetros de distancia, pocas horas después de la desaparición del anciano.
Montero, quien actualmente cumple condena en la prisión de Bonxe por otra causa, confesó haber atropellado accidentalmente a Bolívar y, posteriormente, ocultar su cuerpo en un pinar. A pesar de las intensas búsquedas realizadas desde entonces, los restos del octogenario aún no han sido localizados.




