La cita, consolidada como un referente en el sector, contó con una barra de ochenta metros y la participación de veinticuatro lagares procedentes de diversos países, incluyendo España, Portugal, Letonia, Chequia y Francia. La alta demanda provocó que los 4.000 vasos conmemorativos se agotaran rápidamente, obligando a la organización a utilizar unidades de años anteriores.
La oferta gastronómica complementó la degustación, gracias a la colaboración de una decena de establecimientos de hostelería locales que ofrecieron tapas y raciones. Además, la jornada estuvo amenizada por diversas propuestas musicales que acompañaron a los asistentes durante todo el día.
“"La Feira da Sidra no deja de sorprendernos y de demostrarnos cada año que seguimos yendo a más."
El acto institucional contó con la presencia de representantes de la Xunta de Galicia y del Ayuntamiento de A Estrada. Durante la jornada, el consorcio vasco Sagardoaren Lurraldea fue galardonado con el Grolo de Ouro, un reconocimiento que premia la trayectoria y el impulso al sector sidrero.




