Nuevo método revela la dieta de cazadores-recolectores en Cova Eirós

Una investigación en Cova Eirós, Triacastela, emplea una técnica innovadora para desvelar la alimentación de neandertales y homo sapiens.

Restos óseos fragmentados en un yacimiento arqueológico.
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Restos óseos fragmentados en un yacimiento arqueológico.

Una reciente investigación en Cova Eirós, en el municipio de Triacastela, ha utilizado un método innovador basado en el colágeno de los huesos de animales para aportar nuevos datos sobre la dieta de los grupos de cazadores-recolectores prehistóricos.

El estudio, publicado en la revista International Journal of Osteoarchaelogy, fue liderado por un investigador del Grupo de Estudos para a Prehistoria do Noroeste-Arqueoloxía, Antigüidade e Territorio (GEPN-AAT) de la Universidade de Santiago de Compostela (USC) y del Centro de Investigación Interuniversitario das Paisaxes Atlánticas Culturais (Cispac). Este análisis ha permitido una identificación a gran escala de restos de animales cazados y aprovechados por neandertales y homo sapiens.
La técnica empleada, conocida como ZooMS (zooarqueología por espectrometría de masas), es un método novedoso. El yacimiento de Triacastela es el segundo de la península Ibérica en el que se aplica de manera extensa, después de una primera implementación en Asturias. Este sistema se basa en la extracción de colágeno del hueso y permite identificar restos muy fragmentados que no podrían ser analizados por otros medios.

"En la arqueología paleolítica es muy habitual que los restos óseos se recuperen en pequeños anacos de un o dous centímetros, e o tamaño promedio das pezas de Cova Eirós non chega aos tres centímetros de largo."

el investigador principal
Se analizaron 114 muestras que no pudieron ser identificadas con métodos tradicionales, comparándolas con el estudio morfológico de más de 8.000 restos fáunicos del yacimiento. Los resultados permitieron demostrar una mayor diversidad en la dieta cárnica de los grupos de cazadores-recolectores de la que se conocía hasta el momento.
Aunque la principal presa era el ciervo, lo que no sorprendió a los investigadores por su abundancia en la época, sí se detectaron novedades. En los niveles más antiguos de ocupación de neandertales, se observó una considerable explotación de caballo, algo no registrado previamente. También se identificaron muestras, en menor medida, de bisontes o rinocerontes. Los restos de carnívoros fueron escasos, principalmente de oso cavernario, y correspondían a acumulaciones naturales más que a explotación antrópica.
Esta investigación, en la que participaron otros nueve estudiosos, forma parte de un proyecto más amplio financiado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades y el programa Feder. Las excavaciones en la gruta cuentan también con ayudas de la Consellería de Cultura, Lingua e Xuventude.