Las tareas, que se prolongarán durante ocho semanas, incluyen la retirada de árboles caídos y biomasa en los cauces fluviales para evitar atascamientos y facilitar la circulación del agua. Se utilizan herramientas manuales y maquinaria de mayores dimensiones.
En el río Piñeiro, la actuación se centra en un tramo de 1,5 kilómetros a su paso por los lugares de Piñeiro, Freiría y Ribeira, en las parroquias de Reis y Rarís. En el río Santa Lucía, los trabajos abarcan 3,2 kilómetros en los lugares de Oliveira y Pontevea, en la parroquia de Reis.
Estas acciones se enmarcan en el programa de mantenimiento del dominio público hidráulico y de zonas de alto riesgo potencial significativo de inundación (Arpsi). El objetivo es mejorar los lechos fluviales y favorecer las condiciones naturales del ecosistema.




