El progreso de la humanidad se mide tradicionalmente por la riqueza económica, la salud y la educación. Ahora, el PNUD busca ampliar esta visión con el NRI, que reconocerá la importancia de las relaciones entre las sociedades y el resto de la vida en la Tierra. La base científica de este índice se presentó en un artículo en la revista Nature en junio de 2025, liderado por el profesor Erle Ellis de la University of Maryland.
La relación con el mar va más allá de los alimentos y el empleo. Incluye la identidad de las comunidades costeras, sus conocimientos y formas de vida. El NRI busca evaluar no solo los beneficios o daños a la naturaleza, sino también cómo se construyen relaciones que favorezcan el bienestar humano y la conservación de los ecosistemas. "El Nature Relationship Index representa una oportunidad para avanzar hacia una visión más integral del desarrollo humano", señala Villasante.
Sebastián Villasante, investigador distinguido Oportunius y vinculado al Centro de Investigación Interdisciplinaria en Tecnologías Ambientales de la USC (CRETUS) y a la Facultad de Administración y Dirección de Empresas del Campus de Lugo, se centrará en la dimensión marina y costera del índice. Su trabajo, previsto para 2027, buscará reflejar las aportaciones del mar a las personas y las prácticas sostenibles, incluyendo medios de vida, conocimientos tradicionales y participación en las decisiones sobre recursos marinos.
El PNUD prevé incluir el NRI en su Informe sobre Desarrollo Humano de 2026. La contribución marina de la USC se desarrollará posteriormente. Esta iniciativa busca mejorar el bienestar humano mientras se cuida la naturaleza de la que dependemos.




