La elección de la carrera universitaria de la Princesa de Asturias, que la convertirá en la cuarta reina de España desde Isabel la Católica, ha sido confirmada. La futura jefa de Estado seguirá los pasos de su padre, el Rey Felipe VI, al completar el bachillerato en el extranjero y recibir formación militar, para después acceder a estudios universitarios en un centro público de la capital.
La formación de la heredera al trono es una cuestión de Estado en las monarquías parlamentarias. En España, la Constitución y las leyes actuales no especifican el tipo de educación que debe recibir la persona destinada a asumir la Corona. La decisión recae principalmente en sus padres y en la propia Princesa, siendo la última palabra del titular de la Corona en caso de desacuerdo.
“"El Gobierno fue informado de la decisión cuando la universidad Carlos III ya había seleccionado el expediente de la Princesa, pero no tuvo un papel activo en la elección de la carrera."
A diferencia de la formación militar, donde el Ejecutivo sí tiene competencias según la Ley 39/2007, en la elección de los estudios universitarios su papel es meramente informativo. Este modelo contrasta con la educación más individualizada y sin títulos homologados que recibieron monarcas anteriores como Alfonso XIII y Juan Carlos I.
La Casa del Rey busca que la Princesa de Asturias se centre en sus estudios durante los cuatro años de la carrera, manteniendo una implicación reducida en la agenda institucional. Su hermana, la Infanta Sofía, también se encuentra en la etapa universitaria, siguiendo un camino similar de dedicación a su formación.




