El acto, que cumple con la Ley de Memoria Democrática, contó con la presencia del secretario de Estado de Memoria Democrática, Fernando Martínez; la alcaldesa de Redondela, Digna Rivas; el delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco; representantes de colectivos memorialistas; y familiares de los represaliados. Se descubrió una placa que acredita la declaración de las islas como Lugar de Memoria Democrática, otorgada el pasado agosto.
La jornada estuvo marcada por la música de Uxía y O Carballo de Cen Pólas, y las intervenciones del escritor Manuel Rivas y de la poeta Olga Novo. El momento más emotivo fue la entrega de declaraciones oficiales de Reconocimiento y Reparación a familiares de 28 presos, declarando ilegales sus condenas.
Entre los presos recordados, militantes de izquierdas y sindicalistas, se encuentran labriegos, abogados, médicos y marineros. Fueron parte de los casi 6.000 que pasaron por las islas entre 1936 y 1943, de los cuales medio millar fallecieron por asesinato o enfermedades debido a las penosas condiciones.
El homenaje también se extendió a las "madriñas", mujeres de Redondela que arriesgaron su vida para hacer llegar a los presos alimentos, ropa y comunicaciones con sus familias, tejiendo una red de solidaridad clandestina.
“"ERAN O MELLOR" DO PAÍS E "NUNCA PERDERON A DIGNIDADE"
Fernando Martínez calificó el acto como "una justicia" y describió la supervivencia extrema, el terror psicológico y la falta de higiene y atención médica que sufrieron los presos. Añadió que los relatos describen "una supervivencia extrema" y que cada día fallecían entre 10 y 12 personas.
El secretario de Estado subrayó la importancia de mantener viva la memoria de estos "defensores de la democracia" frente al "negacionismo de los herederos de quienes los encarcelaron".
“"NON HAI DEMOCRACIA PLENA SEN MEMORIA"
Guillerme Pérez, del Consello da Memoria Democrática, alertó de que "no hay democracia plena sin memoria" y criticó las actividades lúdicas en las islas que, según él, "menguan" la memoria de las víctimas, apuntando a la Xunta por permitirlas.
María Barros, nieta de uno de los presos, Manuel Barros, recordó a los represaliados y a las "madriñas", mencionando a mujeres como su bisabuela Luciana y otras vecinas.
El escritor Manuel Rivas hizo un alegato a favor de la memoria afectiva, advirtiendo que olvidar lo ocurrido es un "error" que expone a la gente joven al autoritarismo.
Familiares como Ana Belén Moreda, bisnieta de Alfonso Moreda Vázquez, y Román Santalla Agra, nieto de Jaime Agra, expresaron su satisfacción por el homenaje, aunque señalaron que "llega tarde".
El secretario general del PSdeG, José Ramón Gómez Besteiro, instó a la Xunta de Galicia a asumir un "compromiso real" para divulgar lo ocurrido en Lugares de Memoria Democrática como San Simón, frente a las "políticas del olvido" de la derecha y la ultraderecha.




