Esta iniciativa busca incorporar una herramienta complementaria para detectar especies que quedan fuera de los inventarios convencionales por su tamaño, su distribución, su comportamiento, las dificultades de muestreo o de identificación.
El punto de partida de esta técnica de investigación es que todos los organismos dejan restos de su material genético en el medio en el que viven. A partir de ellos, es posible obtener información sobre las especies que utilizaron ese espacio, sin necesidad de localizarlas directamente, lo que resulta muy útil para detectar organismos pequeños, poco abundantes o difíciles de observar.
La recogida de muestras, que se hará tanto en las costas expuestas como en las zonas abrigadas, en el Lago de los Niños y en distintos hábitats terrestres, se repetirá a lo largo del año para cubrir la variación estacional y combinar información de diferentes momentos y lugares.
Una vez obtenida la muestra, el ADN extraído se someterá a técnicas de secuenciación masiva. El metabarcoding permitirá obtener, a partir de una sola muestra, información de numerosos grupos de organismos y elaborar un perfil de la comunidad detectada. La interpretación de los resultados requiere bases de datos de referencia adecuadas, por lo que el proyecto comienza con la elaboración de catálogos de las especies conocidas en los dos parques.
El estudio pretende que sus resultados sean aplicables en otros espacios de la Red de Parques Nacionales y evaluar hasta qué punto el ADN ambiental puede convertirse en una herramienta útil para la monitorización de la biodiversidad.




