La corporación municipal, junto con representantes del Parlamento de Galicia y vecinos, se reunió para honrar la memoria de las víctimas del terrorismo. Durante la jornada, se destacó la importancia de mantener vivo el recuerdo como un deber moral para con la sociedad actual.
El manifiesto leído durante el homenaje subrayó que la justicia no debe ser objeto de negociación. Asimismo, el texto hizo hincapié en que la manipulación o el olvido de la historia suponen una humillación para las víctimas y un daño a los valores democráticos.
El acto finalizó con un aplauso colectivo en señal de respeto. Cabe recordar que los restos mortales del político fueron trasladados en 2007 al cementerio de Faramontaos, en el municipio de A Merca, en Ourense, para evitar los actos vandálicos que sufría su sepultura original.




