La decisión de la Xunta convierte a Santiago en la segunda ciudad gallega, junto a A Coruña, donde se podrá establecer un control sobre los precios del alquiler. La administración local ha felicitado al departamento de Urbanismo por el trabajo realizado para lograr esta resolución.
“"Esta resolución va a servir para que se puedan aplicar estas medidas de contención de precios previstas en la ley por el derecho a la vivienda y para que podamos recibir ayudas más cuantiosas en el Plan Estatal de Viviendas."
A pesar de la satisfacción por la declaración, la alcaldía ha expresado que la medida “llega tarde, sin ninguna duda”, argumentando que Santiago ya cumplía los requisitos desde la primera propuesta. Destacó que el precio del alquiler en la ciudad supera en tres puntos el incremento del IPC, duplicando este indicador.
Entre 2019 y 2024, el incremento del precio del alquiler en Santiago fue del 40,26%, lo que, según la administración local, demuestra que la ciudad cumplía con creces los criterios para ser declarada zona tensionada. También se lamentó la forma en que se hizo pública la comunicación de dicha resolución, a través de insinuaciones y medios de comunicación antes de la notificación oficial.
El Ayuntamiento ya ha enviado a la Xunta la memoria y el proyecto del plan de medidas correctoras, y continúa trabajando en un plan para el control de los precios del alquiler. Se espera que este plan pueda ser aprobado en la junta de gobierno local en un plazo de dos meses, incluyendo un calendario de actuaciones que deberá ser actualizado cada seis meses.
La administración local ha puesto en valor medidas ya implementadas que han contribuido a que el precio del metro cuadrado de vivienda nueva en Santiago subiera un 3% desde 2025, frente al 16% en municipios limítrofes como Ames. En el caso del alquiler, el incremento en Compostela fue del 8,5%, mientras que en Ames ascendió al 21,9%.




