Esta decisión llega tras las quejas por los retrasos diarios, que superaban los 30 minutos y, en el 45% de los casos, excedían la hora. Las mejoras incluirán un mantenimiento más exhaustivo del modelo de tren S-130 y la unificación de la composición en la salida desde Barcelona para hacer el trayecto más ágil.
“"El 73% de los minutos de retraso en esa conexión se producen por problemas en la infraestructura de ADIF, que obligó a limitar la velocidad en muchos de sus puntos."
La operadora también confirmó el refuerzo del personal de interventores en todos los trenes de Media Distancia, cubriendo 33 vacantes en ciudades como A Coruña (12), Vigo (10), Ourense (7) y Ferrol (4). Además, se aumentarán los controles de acceso en las estaciones de Pontevedra y Vilagarcía para mejorar la seguridad.
Los sindicatos ferroviarios mostraron su satisfacción por las medidas adoptadas para solucionar los problemas que afectaban la competitividad de la ruta con Barcelona, aunque expresaron su disconformidad con la escasez de plazas destinadas a la Larga Distancia entre A Coruña y Madrid.




