La muestra, obra de Dea Gómez y Diego Omil, se inauguró oficialmente este jueves en un acto en el que la vicerrectora de Cultura, Lengua y Patrimonio, Ana Cabana, reivindicó la USC como “espacio de producción y transmisión de conocimiento donde debe integrarse la cultura”.
Los Bravú despliegan un lenguaje pictórico de corte figurativo, atravesado por ecos surrealistas y un virtuosismo neomanierista. En sus imágenes conviven el diseño contemporáneo, los fanzines, los mass media y una estética de raíz academicista, configurando una cartografía donde lo narrativo se abre hacia una dimensión simbólica.
El territorio en su obra opera como paisaje espiritual, un campo de fuerzas donde lo telúrico dicta la postura de los cuerpos y altera la percepción de lo cotidiano. La muestra recupera las raíces de su andadura en la narrativa gráfica mediante lienzos de gran escala.
Dea Gómez y Diego Omil, que trabajan juntos desde 2012, afirman que sus imágenes cifran los anhelos de nuestra época. "Exponer en un espacio como este es un auténtico lujo", señalaron, añadiendo que el montaje tiene "mucho que ver también con nuestra manera de construir".
La vicerrectora destacó que la obra de Gómez y Omil dialoga con las culturas populares y los imaginarios colectivos. "El título de la exposición remite a una idea muy gallega de que los paisajes no son solo físicos o geográficos, sino también las gentes que evolucionan en el tiempo", explicó.
La muestra puede visitarse en la Iglesia de la Universidad de martes a viernes, en horario de 11:00 a 14:00 y de 17:00 a 20:30 horas.




