Esta nueva línea, que busca ser un punto de apoyo fundamental, nace de la necesidad de acompañar a las personas afectadas más allá de la emergencia inicial. La delegada de Stop Accidentes en Galicia, una figura clave en la defensa de las víctimas durante los últimos 25 años, expresó su esperanza de que “ojalá nadie tenga que marcarlo”, subrayando la importancia de la prudencia en la conducción.
“"Son proyectos de vida truncados, sonrisas y alegrías que se quedaron rotas para siempre. Es el primer paso para encontrar un apoyo más allá de las emergencias."
El 018 está concebido para ofrecer una “escucha activa” y orientación a quienes se enfrentan a la confusión, el dolor y la incertidumbre tras una pérdida o una lesión grave provocada por un siniestro. Informará sobre derechos, pasos a seguir, dónde reclamar, a qué profesionales acudir y cómo acceder a ayuda psicológica, o simplemente con quién hablar.
La creación de esta línea es una vieja demanda de las asociaciones de víctimas, que llevan años luchando por un sistema que acompañe a las familias en el “día después” de la tragedia, cuando el silencio y el dolor se hacen más patentes. La experiencia de personas que vivieron estas situaciones, como la delegada de Stop Accidentes, quien perdió un hijo en un siniestro de tráfico en la vía rápida del Barbanza en el año 2000, ha sido fundamental para impulsar esta iniciativa.
“"Ser víctima no se supera, solo se aprende a vivir de nuevo."
Aunque el 018 no es un servicio de emergencia, representa un recurso vital para las familias que se encuentran solas frente a un sistema que no siempre ofrece el apoyo necesario. Su implementación en España sigue el ejemplo de iniciativas similares que ya funcionan en países como Argentina, Colombia y la República Dominicana, fruto del trabajo de la Federación Iberoamericana de Asociaciones de Víctimas de la Violencia Vial.




