La Xunta medirá el desperdicio de comida en 350 hogares gallegos

Un estudio de una semana recogerá datos sobre alimentos que acaban en la basura, incluyendo también establecimientos y productores.

Imagen genérica de alimentos siendo descartados en un cubo de basura.
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Imagen genérica de alimentos siendo descartados en un cubo de basura.

La Xunta de Galicia pondrá en marcha un estudio de una semana para cuantificar el desperdicio alimentario en 350 hogares, establecimientos de hostelería, supermercados y el sector agrario.

La Consellería de Medio Ambiente de la Xunta ha licitado un contrato para analizar el desperdicio alimentario en Galicia, determinando la cantidad y el impacto económico. Se realizarán 2.650 encuestas a hogares, establecimientos de restauración, industria alimentaria y explotaciones agrícolas.
En concreto, 350 familias gallegas deberán registrar durante una semana, día a día, los alimentos que desechan, especificando el tipo, si están cocinados o no, y las cantidades en porciones, peso (gramos) o volumen (mililitros). La empresa contratada realizará una primera entrevista y recogerá el cuestionario al final de la semana.
Complementariamente, 900 hogares gallegos participarán en encuestas telefónicas sobre sus hábitos de compra, planificación de comidas y motivos del desperdicio. También se les preguntará por la opinión sobre medidas para reducir los residuos y la posibilidad de una tasa de basura variable según la generación de residuos.
En el ámbito de la industria alimentaria y distribución, se realizarán 400 encuestas, incluyendo 130 establecimientos (supermercados, fruterías, carnicerías, panaderías...) que registrarán su desperdicio semanal y valorarán económicamente las pérdidas.
La hostelería también participará con 350 cuestionarios a bares y restaurantes, que apuntarán el desperdicio e informarán sobre medidas de reducción y el uso de envases para llevar sobras.
Finalmente, el sector agrario será objeto de 600 encuestas para medir el impacto del desperdicio alimentario entre los productores. Las empresas podrán elegir entre entrevistas telefónicas, registro diario de desperdicios o cuestionarios en línea. La empresa adjudicataria tendrá tres meses para completar el estudio.