La Xunta de Galicia ha mostrado su descontento ante la decisión del Gobierno central de no incluir a Galicia en el plan de migración de la red ferroviaria del ancho ibérico al estándar europeo o internacional. El conselleiro de Presidencia, Xustiza e Deportes, Diego Calvo, calificó esta decisión como una muestra de la "falta de interés" del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible por las necesidades de la Comunidad.
Calvo incidió en la práctica habitual del Ministerio de tomar decisiones que afectan a la movilidad ciudadana "sin diálogo y sin ofrecer información a las comunidades", recordando las "reiteradas peticiones de información" por parte del Gobierno gallego que fueron "evadidas".
La Xunta defiende desde hace tiempo la necesidad de sustituir el ancho ibérico, presente en más del 80% de la red gallega, por el ancho internacional, proponiendo comenzar por el tramo Santiago-Ourense y extender la propuesta al Eje Atlántico. El conselleiro criticó que "el Gobierno tome estas decisiones desde un despacho en Madrid, sin hablar con las comunidades afectadas como Galicia y descartando toda la red sin darnos explicación alguna".
Esta negativa al cambio de ancho de vía también tiene consecuencias para la esperada segunda liberalización ferroviaria, ya que "dificulta la posible entrada de nuevos operadores ferroviarios y consolida la posición de monopolio de Renfe". Esto impide que Galicia se beneficie de las ventajas de otros territorios, como una mayor oferta de servicios y precios más bajos.
A pesar de que el Ministerio considera "inviable" la migración, la entrada de nuevos operadores con el actual ancho ibérico requiere plazos prolongados para la construcción y adquisición de trenes con rodadura desplazable, además de un "reducido número de fabricantes". Estos factores incrementan el coste económico para los operadores, convirtiendo el intercambiador de Taboadela en un "muro hacia la esperada liberalización".
Para el conselleiro, esta decisión evidencia una "clara falta de interés" del Gobierno central por mejorar el sistema ferroviario e integrarlo con los estándares europeos, en un momento crucial para la competitividad y el desarrollo económico y logístico de los territorios.
La Xunta reclama el contenido íntegro del informe y los criterios empleados, considerando que se trata de una decisión de "envergadura y de gran trascendencia" para el futuro del Eje Atlántico, que requiere un análisis riguroso con las aportaciones de las comunidades y no una "perspectiva general y a escala macro" basada en "parámetros económicos".
Ante esta situación, Diego Calvo anunció que la Xunta trasladará formalmente por carta su preocupación al coordinador europeo del Corredor Atlántico, François Bausch, y al Ministerio de Transportes, solicitando explicaciones sobre los criterios del informe. Recordó que este asunto ya fue abordado con el coordinador durante su visita a Galicia.
Respecto a la "inviabilidad económica" alegada por el Ejecutivo estatal, el conselleiro recordó que "cuando existe voluntad política se movilizan importantes inversiones", como el incremento de las aportaciones al Plan de Cercanías 2020-2030. Insistió en que Galicia "no puede quedar al margen de los grandes ejes europeos de transporte" y merece el mismo compromiso, ya que la ciudadanía gallega necesita "infraestructuras y servicios ferroviarios de calidad".
Diego Calvo reiteró el compromiso de la Xunta con la defensa de los intereses gallegos en materia ferroviaria y aseguró que el Gobierno gallego continuará reclamando las actuaciones e inversiones necesarias para que Galicia ocupe su lugar en el Corredor Atlántico. Además, la Xunta sigue sin conocer los detalles del Plan Director del Corredor Atlántico, a pesar de las peticiones para obtener un documento definitivo con actuaciones, inversiones y calendarios.
La falta de información sobre este documento y el informe de migración del ancho de vía, junto con la ausencia de un interlocutor directo con Renfe y Adif sobre las incidencias ferroviarias en la comunidad, demuestran la "ausencia de transparencia" del Ministerio y la "falta de compromiso" con Galicia.
Para Galicia, el Corredor Atlántico es una infraestructura "estratégica y prioritaria absoluta". La Comunidad reclama el desbloqueo de obras como la línea de alta velocidad Vigo-Porto y la finalización de la doble vía en la conexión con Madrid, la Variante de Ourense y las variantes de Os Peares-Canabal y Rubián en Lugo. En el ámbito logístico, se solicita mayor apoyo europeo para que los puertos de Vigo y Ferrol sean reconocidos como infraestructuras esenciales en la Red Transeuropea.




