En una mañana soleada, la plaza de la iglesia de San Pedro se convirtió en el escenario perfecto para el evento anual de la Escuela Municipal de Música (EMM) de Santiago. El concierto, que comenzó a las 12.30 horas, busca no solo mostrar el trabajo formativo del centro, sino también fomentar la cohesión social a través del arte.
“"Promover el talento y la pasión por la música, desde el convencimiento de que esta es uno de los mejores medios para aprender, crecer y madurar."
Además de su objetivo educativo, el 'Concerto para a veciñanza' tiene como meta dinamizar la vida cultural de los barrios, acercando la música a todos los sectores de la población compostelana y contribuyendo al enriquecimiento social y cultural de la ciudad. La comunidad de Santiago respondió a la convocatoria, llenando la plaza con asistentes de todas las edades.
Durante una hora, la Banda y el Conjunto de Música Tradicional de la EMM deleitaron al público con un repertorio diverso. Bajo la dirección de Pablo Pascual, se interpretaron piezas tradicionales como Danza do ramo verde, Muiñeira dos Padernes o Mazurca da Terra Chá, junto a otras como Greenlands y Noces de Granit.
Posteriormente, la Banda, dirigida por el profesor Óscar Fernández, ofreció versiones de temas conocidos como Who's that masked man, con arreglos de Jay Bocook, y el clásico de los ochenta The final countdown, de la banda Europe, con arreglos de Frank Bernaerts. También hubo espacio para la música clásica de banda con la marcha Juventus, de Rolf Amstad, y una adaptación del Concierto de Aranjuez, de Joaquín Rodrigo, arreglada por el propio Óscar Fernández.
El evento, que combinó repertorio tradicional, clásico y actual, fue interpretado por el alumnado de la Escuela Municipal de Música al aire libre, para el disfrute de los vecinos y de los numerosos peregrinos que transitan por la calle de San Pedro en su camino hacia la Catedral de Santiago.




