Los servicios de emergencia gallegos mantienen bajo vigilancia la evolución de las llamas, que ya afectan al territorio ourensano. El fuego, considerado uno de los más graves de los últimos años en el país vecino, se originó en el distrito central de Leiría y avanza favorecido por la combinación de altas temperaturas, extrema sequía y fuertes rachas de viento.
La propagación del incendio obliga a intensificar los dispositivos de extinción en la zona fronteriza, ante el temor de que el avance de las llamas pueda afectar a más áreas de Galicia. Las autoridades trabajan de forma coordinada para contener el fuego y evitar su expansión.




