La comunidad autónoma de Galicia está experimentando un adelanto del verano, con temperaturas que superan ampliamente las propias de la primavera. Tras un jueves ya marcado por registros térmicos elevados, con 32,8 grados en Ribas de Sil como máxima, la ola de calor continuará durante el viernes y el fin de semana. Localidades como Pontevedra se acercarán a los 32 grados y Ourense superará esa cifra, llegando hasta los 35 grados en algunos puntos. Este ascenso térmico vendrá acompañado de una sensación de bochorno, cielo enturbiado por la entrada de polvo sahariano y la posibilidad de tormentas.
Según explica María Souto, de Meteogalicia, el viernes será una "jornada sofocante", con un ambiente estival que evolucionará hacia una mayor inestabilidad. La mañana será estable con cielos despejados, pero por la tarde el calor favorecerá el desarrollo de nubes de evolución que podrían dejar precipitaciones irregulares e intensas. Las mínimas oscilarán entre los 13 y los 17 grados, creando un contraste de casi 20 grados entre el día y la noche, lo que intensifica la sensación de bochorno.
La situación meteorológica implicará avisos activos de la Aemet. En A Mariña se esperan acumulaciones de hasta 15 mm en una hora, mientras que en la montaña de Lugo las tormentas podrían traer granizo y fuertes rachas de viento. En la zona del Miño de Ourense, las altas temperaturas serán el principal foco de atención. La entrada de polvo sahariano provocará "cielos marronáceos" y, si hay precipitaciones, podría surgir la "típica lluvia de barro" que afecta a los vehículos.
El sábado se mantendrá el ambiente veraniego, aunque con mayor variabilidad tras las tormentas del viernes. La jornada comenzará con nubes medias y altas, pero por la tarde podrían surgir nuevos episodios de inestabilidad con precipitaciones tormentosas puntuales y dispersas. Las temperaturas máximas seguirán elevadas, rondando los 31 grados en Lugo, 30 en Vigo y Pontevedra, 29 en Santiago y hasta 34 en Ourense. Ferrol registrará unos 29 grados, mientras que A Coruña y A Mariña quedarán más contenidas, sobre los 25 grados. Las mínimas se situarán entre los 13 y los 19 grados.
De cara al domingo, la inestabilidad persistirá con la entrada de aire cálido. Predominarán los intervalos nubosos con crecimiento de nubes de evolución que "podrían dejar tormentas en la segunda mitad del día". El viento será flojo en el interior y más intenso en la costa, con rachas fuertes en Bares. Las máximas se mantendrán sin grandes cambios, destacando los 32 grados en el eje atlántico y hasta 34 en Ourense. En Vigo, las mínimas podrían no bajar de los 22 grados, augurando una noche tropical. Esta situación, según Souto, se prevé que continúe la próxima semana con "tiempo seco y soleado".




