La llegada de varios frentes atlánticos marca el inicio del verano meteorológico en Galicia, frenando el ambiente estival de los últimos días. Se espera una tregua térmica con temperaturas más propias de finales de primavera y precipitaciones débiles que se extenderán, especialmente, por la mitad oeste de la comunidad.
El martes será la jornada en la que este cambio de patrón se haga más evidente, con cielos cubiertos en gran parte del territorio y chubascos débiles asociados a la circulación de aire atlántico. Según explica el experto de Meteogalicia Joel Cid, las precipitaciones serán débiles y se concentrarán en la zona de La Mariña, mientras que en el interior de Lugo remitirán por la tarde, abriendo algunos claros en el sur.
Tras varios días con valores inusualmente altos, como los 31 grados registrados en Leiro o los 29,5 en Ribas de Sil, las temperaturas máximas descenderán de forma generalizada entre 5 y 8 grados. Así, Lugo y Santiago quedarán en torno a los 21 grados, A Coruña y Ferrol rondarán los 20, Pontevedra alcanzará los 22 y Ourense, como zona más cálida, llegará a los 23 grados. Las mínimas también bajarán, situándose en 11 grados en el interior de Lugo y entre 13 y 14 en el resto.
El miércoles, la comunidad se mantendrá en una situación intermedia entre altas presiones y una borrasca al norte, con viento del suroeste. Se esperan cielos parcialmente cubiertos, con más nubes en las provincias de A Coruña y Pontevedra, donde podrían registrarse lloviznas por la tarde. Las máximas se moverán en Lugo en torno a los 23 grados, Santiago cerca de los 21 y A Coruña alrededor de los 22, mientras que Ourense podría acercarse a los 26.
Para el jueves, se espera el paso de un frente poco activo por el norte de la comunidad, con cielos nubosos y lluvia débil en el litoral norte durante la mañana, tendiendo a mejorar por la tarde. Las temperaturas máximas experimentarán un ligero descenso, sin superar los 22 grados en ningún punto.




