El mar gallego alcanza temperaturas inusualmente altas en mayo

Valores de hasta 22,17ºC en las Rías Baixas y Mariña lucense, superando los registros habituales para la época.

Imagen genérica de un termómetro mostrando una temperatura elevada sobre un fondo marino.
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Imagen genérica de un termómetro mostrando una temperatura elevada sobre un fondo marino.

La última semana de mayo registró en Galicia temperaturas marinas de hasta 22,17ºC, superando ampliamente los valores habituales para la época y acercándose a cifras de verano.

Las elevadas temperaturas terrestres que afectaron a Galicia a finales de mayo también se trasladaron al mar, provocando un notable aumento en los termómetros marinos, especialmente en las Rías Baixas y la Mariña lucense. Una boya en Ribeira, dependiente del Observatorio Costero de la Xunta de Galicia, marcó 22,17ºC, cuando lo normal para mayo son unos 15ºC. En la ría de Muros, la temperatura alcanzó los 20,4ºC.
Datos de Puertos del Estado también confirman esta tendencia. La boya de Lagosteira registró 19,5ºC, el valor más alto desde 2013. Otros puntos como Estaca de Bares (19,25ºC, desde 1996) y Silleiro (18,71ºC, desde 1998) también marcaron máximos históricos para este mes.
Pedro Montero, jefe de la Unidad de Modelado Oceanográfico del Instituto Tecnolóxico para o Control do Medio Mariño (Intecmar), señaló que se rozaron cifras propias de julio y agosto, con unas anomalías positivas de dos o dos grados y medio por encima de lo habitual. Aunque las condiciones meteorológicas actuales están normalizando las temperaturas, estas siguen siendo altas para la época.
La combinación de una cúpula de calor con el viento de componente sur-suroeste podría explicar este fenómeno, reteniendo el calor en las rías. Víctor M. González, meteorólogo, matiza que la preocupación es mayor en el Cantábrico, aunque en Galicia las temperaturas elevadas se mantuvieron durante varios días, rozando la definición técnica de una ola de calor marina.
Los especialistas coinciden en que las anomalías térmicas positivas son cada vez más frecuentes. La temperatura del mar, más preocupante que la del aire por su mayor poder de acumulación de energía, se ve influenciada por el calentamiento global y factores como la menor presencia de aerosoles que antes filtraban la radiación solar.
Estos episodios de calor marino tienen consecuencias en la biodiversidad. Un estudio de la Universidad de Vigo identifica 63 especies vulnerables, mientras que la tropicalización de las aguas favorece la llegada de nuevas especies, como el pez ballesta o el gorgonocéfalo, detectado por primera vez en la ría de Arousa.
El aumento de la temperatura marina también afecta al clima, incrementando la humedad en la atmósfera y la intensidad de las precipitaciones. Aunque los valores actuales regresan a la normalidad, los expertos advierten de que estos episodios de calor podrían repetirse.