El conselleiro de Presidencia, Xustiza e Deportes, Diego Calvo, acompañado de la directora xeral de Mobilidade, Judit Fontela, participó hoy en la Conferencia Sectorial de Transportes en Madrid. Calvo lamentó la ausencia del ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, escudándose en la celebración del Consejo de Ministros, y calificó el hecho de "falta de respeto" y "tomadura de pelo".
Calvo afeó que, tras cuatro años sin convocarse la conferencia, a pesar de la insistencia de las comunidades autónomas, el ministro no estuviera presente para tratar directamente sus demandas. Consideró que, de tener interés, Óscar Puente podría haberse incorporado a la reunión.
El Ministerio incorporó a la orden del día cuestiones reclamadas por Galicia, como la financiación del transporte público, el nuevo mapa concesional por carretera o la situación del sistema ferroviario. El conselleiro incidió en que la reactivación de la Conferencia Sectorial solo tendrá sentido si el debate se traduce en compromisos verificables y en una interlocución estable con las comunidades autónomas.
Respecto al servicio ferroviario, Diego Calvo señaló que Galicia registró cerca de 130 incidencias en los últimos 12 meses, el 60% de ellas en el último semestre, mayoritariamente por retrasos, averías y problemas en las infraestructuras. Reiteró la demanda de la Xunta de contar con un interlocutor oficial con Renfe y Adif, así como de un registro público de incidencias.
Lamentó la falta de diálogo y transparencia sobre el estado de los servicios e infraestructuras ferroviarias en Galicia y el plan director del Corredor Atlántico. Insistió en la urgencia de impulsarlo y resolver los retrasos que sufre en Galicia con respecto a otros territorios.
Diego Calvo reiteró el rechazo de la Xunta a la decisión del Gobierno central de no actuar sobre el cambio de ancho de vía en Galicia, limitando la competitividad y la liberalización ferroviaria. Instó al Ministerio a dar prioridad al cambio de ancho ibérico a internacional entre Ourense y Santiago de Compostela y a finalizar el desdoblamiento de la vía única entre Madrid y Galicia, así como a las obras pendientes en el AVE Vigo-Porto y en las conexiones A Coruña-Ferrol-Lugo.
En transporte por carretera, Diego Calvo insistió en la necesidad de mantener en el nuevo mapa concesional todos los servicios suprimidos y reforzar las conexiones de Galicia con Madrid, Salamanca y el norte peninsular.
En financiación del transporte público, el conselleiro reclamó conocer los importes con antelación, agilizar las convocatorias y evitar los retrasos en los pagos, que obligan a Galicia a adelantar fondos propios.
Durante la reunión también se abordó el desarrollo de la Ley de Movilidad Sostenible, el programa del Abono Único, el Plan Social por el Clima y las infraestructuras viarias del Estado. Galicia defendió una mayor participación de las comunidades autónomas en los nuevos órganos de gobernanza previstos por la norma, criticando la creación del Consello Superior de Mobilidade Sostible y el Foro Territorial.
Respecto al Abono Único, exigió concreción jurídica y financiera, respeto a las competencias autonómicas, garantizar la interoperabilidad y evitar la dependencia tecnológica. Sobre el Plan Social por el Clima, que prevé 9.000 millones de euros para España (más de 4.000 para transporte), Galicia defendió que los fondos financien servicios existentes y admitan vehículos ECO.
La Xunta reclamó que en el reparto se tengan en cuenta factores como la dispersión y el envejecimiento, y apostó por nuevas líneas de actuación para la planificación integrada de la movilidad y la logística de última milla. Exigió conocer el tratamiento dado a las 62 actuaciones propuestas por Galicia, valoradas en más de 2.000 millones de euros.
En referencia a las infraestructuras viarias del Estado, Diego Calvo lamentó la espera de compromisos vitales para la comunicación con la Meseta y la vertebración interna, como la A-54 (Santiago-Lugo), la A-76 (Ourense-Ponferrada), la A-56 (Lugo-Ourense) y la A-74 en A Mariña. También mencionó actuaciones pendientes en las ciudades como la humanización de la entrada de la AP-9 en Vigo, el enlace orbital de Santiago o la reforma del nudo de bomberos en Pontevedra.
El conselleiro también incidió en la preocupación por el mantenimiento del firme en vías esenciales como la A-6 o la A-52, y de la red nacional de carreteras, cuyo estado calificó de "pésimo".




