Copacabana abre en Santiago su segundo local con crepes gratis

La conocida heladería artesana expande su oferta en el casco histórico compostelano con una nueva tienda y opciones sin lactosa.

Imagen genérica de una heladería artesanal en una calle histórica de Santiago.
IA

Imagen genérica de una heladería artesanal en una calle histórica de Santiago.

La heladería artesanal Copacabana, ya consolidada en el casco histórico de Santiago de Compostela, prepara la apertura de su segundo establecimiento en la Rúa da Acibechería el próximo 6 de junio, celebrando el evento con una promoción especial de crepes gratuitos para los primeros cien clientes.

La popular heladería Copacabana, conocida por sus sabores de frutas y tartas, amplía su presencia en la capital gallega con un nuevo local situado en el número 19 de la Rúa da Acibechería. Esta expansión llega tras el éxito obtenido en su primer establecimiento en la Rúa do Vilar, que abrió hace varios años después de triunfar en las Rías Baixas.
La inauguración oficial está prevista para el sábado 6 de junio a partir de las 17:00 horas. Para festejar la ocasión, la tienda obsequiará a los cien primeros clientes con crepes gratuitos, una oportunidad para degustar también su variada gama de helados, incluyendo sus ya famosos sabores de frutas y el exótico açai de Brasil.
La oferta de Copacabana destaca por su apuesta por los helados sin lactosa, permitiendo que personas con intolerancias puedan disfrutar de opciones cremosas y sabrosas, similares a los helados tradicionales. Además, algunos de estos productos también serán aptos para celíacos, ampliando el abanico de consumidores a los que pueden llegar.
Además de los clásicos como chocolate, fresa o limón, el establecimiento ofrecerá sabores más originales como el de tarta de cereza o requesón, que buscan evocar productos gallegos. Todos los helados son elaborados artesanalmente en el obrador que la firma posee en Pontevedra.
La nueva tienda se sumará a otras propuestas de helados en la ciudad, en un sector que, según las previsiones, podría vivir una época dorada en 2026 gracias al turismo y al consumo continuado a lo largo del año.