La reciente campaña de excavación arqueológica, llevada a cabo este verano en la Cova do Santo y la Pala da Zorra, situadas en el Parque Natural da Serra da Enciña da Lastra en Rubiá (Ourense), ha permitido recopilar información valiosa sobre la ocupación humana y la historia de estas cavidades a lo largo de la Prehistoria. Los resultados confirman que estos yacimientos conservan un registro de gran valor para comprender las comunidades prehistóricas y los paisajes que habitaron la zona hace miles de años. Estos trabajos continúan las investigaciones iniciadas en 2025 y forman parte de un proyecto más amplio centrado en el estudio del poblamiento prehistórico del territorio.
Los resultados de esta campaña refuerzan el interés de dos yacimientos con características distintas: la Cova do Santo, que se utilizó como lugar de enterramiento colectivo durante la Edad del Bronce, y la Pala da Zorra, donde se documentó una importante acumulación de restos de grandes mamíferos, incluyendo el oso de las cavernas.
Las intervenciones fueron dirigidas por los investigadores de la USC, Diego Lombao y José Ramón Rabuñal, con un equipo multidisciplinar especializado en arqueología prehistórica y en el estudio de restos humanos y animales. También participó estudiantado del Grado en Historia.
En la Cova do Santo, localizada en Pardollán, los trabajos continuaron la excavación en la cámara principal. La campaña confirmó la alta densidad de restos y el buen estado de conservación del yacimiento, considerado uno de los contextos funerarios de la Edad del Bronce más relevantes de Galicia. Los nuevos hallazgos ayudan a comprender mejor la formación del depósito funerario y los cambios en la cavidad con el paso del tiempo. La distribución de los materiales y su relación con los bloques desprendidos de las paredes y del techo de la cavidad ofrecen nuevas pistas sobre la historia del espacio y los procesos que afectaron los enterramientos.
Durante la campaña de 2026 se recuperaron más de 160 restos arqueológicos, incluyendo huesos humanos, restos de fauna, fragmentos cerámicos y otros materiales. La gran variabilidad de elementos anatómicos, atribuibles a individuos de diferentes edades (infantiles y juveniles), y la presencia de diversas patologías óseas, sugieren el interés de este depósito como una ventana a la vida de las comunidades de la Edad del Bronce en Galicia. Además, se realizó un escaneado 3D de la cámara principal para la reconstrucción digital y la localización precisa de los hallazgos.
En la Pala da Zorra, también conocida como Pala do Rebolal, se realizaron sondeos arqueológicos que revelaron una importante concentración de huesos de grandes mamíferos, entre ellos el oso de las cavernas (Ursus spelaeus). La mayor concentración se encontró cerca de una de las entradas de la cavidad. Por ahora, no se han encontrado herramientas ni otros materiales que relacionen directamente los restos con la actividad humana, pero los investigadores estudian los huesos para determinar la formación de esta acumulación y posibles interacciones entre humanos y animales.
Los resultados obtenidos este año definen nuevas líneas de investigación. En la Cova do Santo, se continuará la excavación para conocer la extensión del depósito funerario. En la Pala da Zorra, se ampliará la zona con restos de grandes mamíferos y se explorarán otros sectores, incluida una entrada colmatada con pequeños restos óseos y fragmentos cerámicos en superficie.
El proyecto combina investigación, conservación y divulgación. Al finalizar la campaña, se celebró un encuentro con los vecinos para presentar los primeros resultados y materiales recuperados.
Las intervenciones contaron con el apoyo de la Consellería de Cultura, Lingua e Xuventude de la Xunta de Galicia y la Universidade de Santiago de Compostela, así como del CISPAC, la Consellería de Medio Ambiente e Cambio Climático, el Parque Natural da Serra da Enciña da Lastra, y las comunidades de montes de Pardollán y Vilardesilva.




