El Concello de Ames ha activado un plan de emergencia ante la grave situación de sequía que afecta al municipio. La tubería de captación de agua se encuentra ya 12 centímetros al descubierto, un nivel que supera incluso el registrado en 2017, considerado hasta ahora el peor episodio de escasez hídrica en la zona.
La falta de lluvias y las altas temperaturas han agravado la situación, llevando al Concello a endurecer las medidas ya existentes. Tras la declaración de prealerta por sequía por parte de la Xunta, se ha prohibido el uso de fuentes públicas, el riego de parques y jardines, el llenado de piscinas y el baldeo de calles y fachadas.
“"No queremos llegar a la situación de tener que hacer cortes de agua temporales"
El objetivo principal de estas medidas es reducir el consumo al máximo y garantizar el suministro de agua potable a la ciudadanía. El dato más preocupante es el estado de la captación, donde parte del diámetro de la tubería no está cubierto por agua. El alcalde, Blas García, advirtió de que si el nivel sigue bajando, la captación podría verse comprometida.
Para adelantarse al problema, el Concello estudia la instalación de bombas para captar agua a mayor profundidad y se prepara para contratar camiones cisterna de forma preventiva. Además, se creará una Comisión de la Sequía, liderada por el alcalde y con participación de técnicos, oposición y vecinos, para hacer seguimiento y coordinar medidas.
Ames también está coordinando actuaciones con municipios vecinos como Brión y Santiago de Compostela, con los que comparte infraestructuras de tratamiento y captación de agua. Paralelamente, el Concello reclama a la Xunta la reparación urgente de una fuga en la presa de Ponte Maceira, que provoca una pérdida constante de caudal.
La administración municipal defiende la adopción temprana de estas restricciones como medidas de responsabilidad para evitar cortes drásticos en el suministro domiciliario. El Concello también ha puesto en marcha un sistema de control de grandes consumos para fomentar el ahorro y concienciar a los vecinos sobre la importancia de no malgastar agua.




