La actuación, cuyo plazo inicial de finalización estaba fijado para el 6 de mayo, se prolongará finalmente hasta el 6 de julio. Esta decisión fue adoptada por la Junta de Gobierno local, que concedió una prórroga de dos meses a la empresa adjudicataria, Novavial, tras constatar que los retrasos no son imputables a la constructora.
Entre los factores que han condicionado el desarrollo de los trabajos destacan las intensas y persistentes lluvias registradas durante el invierno, especialmente en los meses de noviembre, enero y febrero. También influyó la aparición inesperada de grandes bolos de piedra de elevada dureza en el subsuelo, que afectaron directamente a tareas clave como las excavaciones y la instalación de canalizaciones.
La retirada de estas rocas obligó a ejecutar maniobras adicionales no previstas, incluyendo operaciones de carga y descarga y la reprogramación de cortes, lo que contribuyó a demorar el ritmo de la obra. Aun así, la empresa mantuvo en todo momento los medios materiales y humanos necesarios, así como una actitud diligente para minimizar el impacto de los contratiempos.
El proyecto, en el que el Ayuntamiento invierte 340.000 euros, transformará el entorno de la fuente y el lavadero en un espacio de uso vecinal con nuevas zonas de ocio. Asimismo, se habilitará una vía de plataforma única con prioridad peatonal en el primer tramo de la calle Vilaboa y se actuará sobre los servicios básicos para corregir deficiencias existentes.
Si se cumplen los nuevos plazos, Vilaboa contará este verano con un acceso renovado y adaptado a las necesidades actuales de la ciudadanía, mejorando significativamente la calidad de vida de sus residentes.




