La localidad de Vilaboa, concretamente en Riomaior, se convirtió este pasado sábado en el punto de encuentro de la música, el color y la tradición con la celebración del VIII Encontro de Entroidos. Organizado por la Asociación Cultural Cobres, el evento congregó durante toda la jornada a diversos grupos de carnavales tradicionales procedentes de diferentes puntos de Galicia, Cantabria y Portugal.
Este encuentro también sirvió como marco para festejar la reciente declaración del Entroido de Cobres como Fiesta de Interés Turístico Nacional, un reconocimiento a la singularidad de esta celebración.
La jornada arrancó con un Vermú de Entroido en el Chiringo O Camarón Deilán y un taller de baile impartido por la Asociación Cultural Cobres. Por la tarde, un acto oficial conducido por Marci Varela contó con las intervenciones del presidente de la Asociación Cultural Cobres, Martín Duarte, y del alcalde de Vilaboa, César Poza.
A partir de ese momento, el recinto se transformó en un escenario vibrante donde desfilaron y actuaron las principales figuras del Entroido tradicional. Los anfitriones, las Madamas y Galáns de Cobres y las Veteranas de Cobres, compartieron protagonismo con representaciones como los Currumiños de Mos, el Entroido de Augasantas de Cerdedo Cotobade, los Merdeiros de Vigo, el Entroido de Samedes, los Xerais da Ulla, las Madamas y Danzantes de Salcedo y la mascarada invitada, el Oso de Salcedo.
Además de las delegaciones gallegas, el encuentro acogió representaciones de otras zonas de la península, incluyendo el Andruido en La Paré de Piasca desde Cantabria, las Pantallas de Xinzo, los Fuliños y Boteiros de Viana do Bolo, el emblemático Jarramplas de Piornal y los Caretos de Lazarim, una de las tradiciones más reconocidas del norte de Portugal.




