La historia de una persona que, tras más de un siglo, vuelve a sus raíces gallegas, comenzó en septiembre del año pasado. Llegó a Pontevedra con un contrato de trabajo ya firmado, y en tan solo siete días ya estaba integrado en su nuevo puesto como informático en una empresa local.
Su conexión con Galicia se remonta a su bisabuela, originaria de Ourense, quien emigró a Cuba en 1908 cuando tenía quince años. Allí estableció su vida, formando una familia que se extendió por generaciones. A pesar de tener una vida estable en Cuba, la falta de perspectivas de futuro, especialmente para sus hijas, lo motivó a buscar nuevas oportunidades.
“"La verdad es que todo salió mejor de lo que esperaba."
Conocedor de los programas de Galicia Retorna, y cumpliendo los requisitos como descendiente de gallegos, comenzó a explorar sus opciones. A través de una fundación, realizó dos entrevistas de trabajo, consiguiendo un empleo en la segunda. Las gestoras del programa le proporcionaron un apoyo integral, desde la documentación necesaria hasta la búsqueda de alojamiento, facilitando enormemente su llegada y adaptación.
A pesar del éxito en su integración laboral y personal, el principal desafío actual es encontrar una vivienda adecuada en Pontevedra para poder traer a su mujer y a sus dos hijas, que ya poseen la ciudadanía española. Su hermana también está tramitando su llegada, consolidando así el retorno familiar a la tierra de sus ancestros.




