Segundo asalto en un mes a una tienda de chuches en Pontevedra

La dueña del negocio cree que el autor es el mismo del robo anterior y pide más vigilancia en la zona céntrica.

Imagen genérica de cristales rotos de un escaparate con luces de emergencia.
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Imagen genérica de cristales rotos de un escaparate con luces de emergencia.

La tienda de chuches Sugar Rush, ubicada en la céntrica calle Marqués de Riestra de Pontevedra, ha sufrido un segundo intento de robo en menos de un mes, sin que el ladrón lograse acceder al interior.

El establecimiento Sugar Rush, en la céntrica calle Marqués de Riestra de Pontevedra, ha sido objeto de un nuevo intento de robo, el segundo en poco menos de un mes. La alarma se activó antes de que el asaltante pudiera acceder al interior, evitando así mayores daños que unos leves arañazos en el escaparate.
La propietaria, Nohely Medina, expresó su preocupación, ya que todos los indicios apuntan a que el autor es la misma persona que protagonizó el incidente del pasado 3 de junio. Según detalló a la TVG, el modus operandi fue idéntico, utilizando una piedra de características similares y abandonándola en el mismo lugar que la vez anterior. "Es el mismo sujeto", afirmó con convicción.

"Es el mismo sujeto"

Nohely Medina · Propietaria de Sugar Rush
Medina señaló que la zona, próxima a la Casa Consistorial, es especialmente vulnerable los domingos y festivos, y solicitó a las autoridades un refuerzo de la vigilancia para prevenir futuros incidentes.
En el robo consumado del 3 de junio, el asaltante logró acceder al interior tras romper la cristalera con una piedra. Se dirigió a la caja registradora, sustrayendo unos 300 euros, y también se llevó productos de las neveras. Además, dañó numerosos paquetes de paquetería que se almacenaban en el local, causando pérdidas totales estimadas en más de 1.000 euros.
El primer asalto también dejó restos de sangre en el establecimiento, sugiriendo que el ladrón pudo haberse herido. Las cámaras de seguridad captaron con claridad el rostro de un hombre de unos 30 años, de estatura media y buena presencia física, al que los investigadores están intentando identificar para determinar si es el responsable de ambos hechos.