Rafa Cabeleira: La infancia en el bar y la máquina de escribir que forjaron un escritor
El ganador del Premio Puro Cora rememora cómo su abuelo lo inició en la lectura y la escritura desde muy joven.
Por Sabela Feal Salgado
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Imagen de una máquina de escribir antigua en un ambiente de bar.
El escritor Rafa Cabeleira, natural de Campelo y ganador del XXXIII Premio Puro Cora, relata cómo su infancia en el bar de su abuelo, donde aprendió a leer con los periódicos locales, marcó su camino hacia el periodismo y la literatura.
Rafa Cabeleira (Campelo, 1977), reconocido con el XXXIII Premio Puro Cora, creció entre las conversaciones de los clientes y los diarios que su abuelo le enseñaba a leer. Este ambiente fue crucial para el desarrollo de su mente creativa, llevándolo finalmente a dedicarse al periodismo después de una breve e infructuosa etapa en la hostelería.
El autor confiesa que, de niño, prefería leer a escribir, aunque sus primeros relatos escolares ya gozaban de éxito. Su conexión con la prensa comenzó muy temprano, con el periódico en la mano en el bar familiar. Su abuelo, con una visión casi premonitoria, le regaló una máquina de escribir cuando apenas tenía dos años y medio, un gesto que Cabeleira recordaría muchos años después al iniciar su carrera profesional.
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"Mi abuelo yo creo que tenía algo de adivino, porque, cuando yo apenas tenía dos años y medio, me compró una máquina de escribir. Muchos años después, cuando empecé a escribir de manera profesional, pensé muchas veces en el buen ojo que tuvo mi abuelo."
A pesar de estar rodeado de gente en el bar, Cabeleira sentía una cierta soledad y la falta de una vida familiar más estructurada. Esta observación constante de su entorno, sin ser el centro de atención, influyó profundamente en su vocación. Considera que el bar fue un lugar privilegiado para escuchar historias, una fuente inagotable de anécdotas que más tarde incorporaría a su trabajo.
Tras un período en la hostelería que no resultó exitoso, Cabeleira decidió dar un giro a su vida. Una cena con figuras como Juan Tallón, Rodrigo Cota, Manuel Jabois y Adrián Rodríguez fue el punto de inflexión que lo impulsó a dedicarse a la escritura. Comenzó con un blog y, gracias a la lectura de uno de sus artículos por parte de Amaya Iríbar, entonces jefa de Deportes de El País, tuvo la oportunidad de colaborar con el prestigioso diario.
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"Cuando solo escribía en El País, las vecinas le preguntaban a mi madre qué hacía. Salir en la prensa local me dio al fin prestigio."
A pesar de publicar en El País, el reconocimiento local llegó cuando Miguel Ángel Rodríguez, director de Diario de Pontevedra, y Lois Caeiro, exdirector de El Progreso, lo trajeron de vuelta a la prensa gallega. Este retorno a casa fue fundamental para Cabeleira, ya que le otorgó el prestigio que sus vecinas de Cambados no le daban por escribir en un medio nacional. Actualmente, también colabora en radio, presentando 'La dupla' en Cadena Ser junto a Galder Reguera, un medio que le permite disfrutar del reto de hablar en público.