El conflicto en Irán y el bloqueo del Estrecho de Ormuz están teniendo un impacto significativo en la economía local, especialmente en el encarecimiento de los carburantes. Este efecto arrastre se refleja en los datos más recientes del IPC, recopilados por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Según las cifras del INE, la inflación en marzo se elevó al 3,8% tanto en la provincia de Pontevedra como en Galicia, en comparación con el mismo mes del año anterior. Esto representa un aumento de 1,3 puntos porcentuales respecto a febrero. Este índice sitúa a Galicia 0,4 puntos por encima de la media nacional, que se situó en el 3,4%.
Se trata del mayor incremento anual desde el inicio de la guerra de Ucrania, en el año 2022, y mientras la situación en Oriente Medio no se reconduzca parece que esa seguirá siendo la tendencia.
Por provincias gallegas, Pontevedra y A Coruña comparten el segundo puesto, superadas por Ourense, que registra el dato más alto de las 52 provincias españolas con un 4,2%. Lugo, por su parte, tuvo un aumento del 3,6%. A nivel nacional, además de Ourense, solo Madrid (4,1%) y Toledo (4%) superaron el IPC de la provincia de Pontevedra.
En Pontevedra, los datos del INE indican que los alimentos y bebidas no alcohólicas subieron un 3,6% en el último año, el tabaco un 7,2%, el vestido un 5,2% y el calzado un 2,6%. La vivienda y el transporte también experimentaron subidas, aunque más moderadas que la media autonómica, con un 3,3% y un 4,9% respectivamente.
Otros incrementos notables incluyen los restaurantes y servicios de alojamiento (4,6%), seguros y servicios financieros (4,4%), y muebles y artículos del hogar (1,8%). Las actividades recreativas, el deporte y la cultura se encarecieron un 3,3%. En lo que va de año, los precios subieron un 1,4% en Galicia y un 1,1% en toda España.




