Pontevedra y Río de Janeiro se alían contra el narcotráfico transatlántico

Las fuerzas policiales de ambas ciudades colaboran estrechamente para desarticular grandes redes de narcotráfico que operan entre Europa y Sudamérica.

Imagen genérica de dos ciudades separadas por el océano, simbolizando la cooperación internacional contra el crimen.
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Imagen genérica de dos ciudades separadas por el océano, simbolizando la cooperación internacional contra el crimen.

La lucha contra las grandes mafias del narcotráfico que operan a ambos lados del Atlántico une a las fuerzas policiales de Pontevedra y Río de Janeiro, ciudades que comparten sinergias en su colaboración internacional.

A pesar de las evidentes diferencias geográficas y de escala entre la ciudad gallega de Pontevedra y la metrópoli brasileña de Río de Janeiro, existe un fuerte vínculo que une a los responsables de sus fuerzas policiales: la lucha conjunta contra las organizaciones de narcotráfico a gran escala que operan a nivel internacional.
Las conexiones entre el crimen organizado transnacional son una realidad conocida, y la alianza entre organizaciones gallegas y brasileñas ha sido especialmente fructífera para los delincuentes. Ejemplos pasados como el narcosubmarino de Aldán en 2019, ensamblado en territorio brasileño, u otros semisumergibles no localizados que partieron del norte del país sudamericano hacia las costas gallegas, evidencian esta estrecha relación.
Recientemente, la Policía Federal de Brasil y la Policía Nacional de España, a través de sus unidades con base en Río y el Greco Galicia con sede en Pontevedra, respectivamente, ejecutaron varias investigaciones conjuntas. Destacan la intervención de un narcosubmarino en Brasil antes de zarpar hacia Galicia, y una importante operación contra narcovuelos que incautó 1.200 kilos de cocaína, el mayor hallazgo aéreo de esta droga con destino a España hasta la fecha.
El contacto entre los agentes antidroga de la Policía Federal de Brasil y los de la Udyco Central con base en Pontevedra es constante, facilitando el intercambio de información sensible para combatir los grandes flujos de cocaína que transitan de Brasil hacia España, a menudo con la participación de narcotraficantes gallegos.
Para fortalecer esta colaboración, se han realizado reuniones presenciales entre responsables policiales de ambos países. Delegaciones suramericanas visitaron Pontevedra para reunirse con el Greco Galicia, y posteriormente, una delegación del Greco se desplazó a Río de Janeiro para conocer de cerca el trabajo de sus compañeros brasileños.
La colaboración, apoyada por la DEA estadounidense y la Policía Judiciária de Portugal, permitió en junio de 2025, hace un año, interrumpir la singladura de un narcosubmarino con origen en Brasil y destino a las costas gallegas. La organización encargada de recepcionar el alijo, con base en las Rías Baixas, no llegó a hacerlo ya que la embarcación fue localizada en el estado de Pará, cerca de la desembocadura del Amazonas. En el operativo se detuvieron cinco personas de nacionalidad suramericana.
La intervención evitó que el semisumergible, de más de 20 metros de eslora y preparado para cargar unos 7.000 kilos de cocaína, partiera hacia el Atlántico, donde su detección es muy compleja.
En diciembre de 2025, las autoridades brasileñas intervinieron 1.200 kilos de cocaína en el aeropuerto de Belo Horizonte, preparados para viajar a España vía Lisboa. Este fue el mayor alijo aéreo detectado con destino a España. Posteriormente, la Policía Nacional, en colaboración con la Vigilancia Aduanera y la Policía Federal de Brasil, desarticuló una red criminal que introducía grandes cantidades de cocaína ocultas en piezas de mármol procedentes de Brasil.
La investigación, liderada por el Greco Galicia, se inició al cruzar datos de ambas investigaciones. La cooperación policial permitió la incautación de los 1.200 kg en Belo Horizonte y la recuperación de un segundo envío de lavabos de mármol en el aeropuerto de Madrid-Barajas. La operación culminó con la detención de tres personas inicialmente, y posteriormente de una docena más, implicadas en distintos niveles de la red criminal.
La conexión Pontevedra-Río ha demostrado ser fundamental en la lucha contra el narcotráfico, adaptándose a la dinámica de 'cooperativas criminales' de los narcos para combatirlos eficazmente.