El incivismo en materia de gestión de residuos sigue siendo una asignatura pendiente para algunos particulares y empresas en la ciudad. Las 22 nuevas denuncias interpuestas por la Policía Local de Pontevedra ponen de manifiesto el incumplimiento de la ordenanza de residuos, vigente desde enero de 2025.
El concejal de Obras, Cesáreo Mosquera, señaló que estas sanciones, de carácter grave, podrían oscilar entre 751 y 1.500 euros, y afectan tanto a ciudadanos como a negocios. Las denuncias, que parten del 24 de abril, recogen desde restos de obra y poda hasta casos de negocios que dejan la basura fuera de los contenedores cuando estos están llenos.
La colaboración vecinal y del personal de la empresa concesionaria del servicio de limpieza, Prezero, es fundamental para la detección de estas infracciones, que se producen tanto en el casco urbano como en el rural. Un ejemplo citado fue el abandono reiterado de voluminosos en una parroquia por parte de una persona no residente.
El concejal descartó la instalación de cámaras de vigilancia como medida principal para cazar a los infractores, calificándolo como "el ultimísimo recurso". Insistió en la necesidad de cumplir la ordenanza, que obliga a la separación de residuos y hace responsables a los productores, lamentando que, a pesar de que la mayoría cumple, existe una minoría que lo hace "de manera reiterada y flagrante".
Entre enero y abril de este año, ya se habían tramitado otras 16 "casos flagrantes", que incluían infracciones cometidas por restaurantes, centros médicos, clínicas veterinarias, empresas de obras, un bazar y particulares. Las sanciones en estos casos también eran de carácter grave, con multas de hasta 1.500 euros.
En el primer año de vigencia de la ordenanza, se registraron 115 denuncias, mayoritariamente leves (entre 80 y 750 euros), por actos como orinar o escupir en la calle. Se detectó también una infracción muy grave, con una sanción de 1.501 a 3.000 euros, por depositar residuos peligrosos en espacios públicos.




