Según Pardo, esta situación "contribuye al deterioro de la calidad democrática del Concello de Pontevedra", ya que reduce la participación política a una "mera apariencia". La edil de la principal fuerza de la oposición subrayó que muchas de las decisiones tomadas no se están ejecutando, lo que genera un vacío entre lo aprobado y lo realizado.
Desde el inicio del actual mandato, de las 67 iniciativas plenarias impulsadas por el PP, 42 fueron aprobadas por unanimidad de los tres grupos políticos de la Corporación. Sin embargo, la concejala denunció que solo "entre cuatro y cinco" de estas propuestas han sido efectivamente ejecutadas por el gobierno local.
“"El pacto de estabilidad entre ambas fuerzas permite al alcalde campar a sus anchas, creyendo que el Ayuntamiento es su cortijo particular."
Además, Pardo extendió sus críticas al PSOE, responsabilizándolo por su apoyo al BNG de Lores. En su opinión, la alianza entre ambas formaciones políticas otorga al alcalde una libertad excesiva, haciéndole creer que el Ayuntamiento es una propiedad privada. Cabe recordar que el BNG gobierna la ciudad desde 2023 en minoría, con pleno poder ejecutivo salvo en cuestiones económicas como los Presupuestos, que requieren aprobación plenaria. Los servicios técnicos municipales ya señalaron en este mandato que las mociones no son de obligado cumplimiento.




