La celebración de la prueba de triatlón en la ciudad de Pontevedra implica el bloqueo de diversos accesos y zonas de aparcamiento habituales para los aficionados. Ante esta situación, el club granate mantiene comunicación constante con los responsables de la organización para diseñar un plan que permita la llegada de los seguidores al estadio sin interferir en el desarrollo de la competición mundialista.
El club había solicitado previamente a la RFEF el cambio de fecha del encuentro frente a la Ponferradina, previsto para este domingo a las 18:15 horas, al ser informados por el Concello de Pontevedra sobre las restricciones de tráfico en el entorno. Sin embargo, la federación declinó la petición, por lo que la entidad deportiva optó por descartar la suspensión para evitar perjuicios derivados de una posible reubicación impuesta.
Entre los puntos clave de la gestión se encuentra la entrada de árbitros, medios de comunicación y el autobús del equipo visitante, que no podrá acceder a la zona del garaje debido al recorrido de la prueba ciclista y a pie. El club espera ultimar en las próximas horas el plan definitivo, que incluirá recomendaciones específicas para los asistentes.




