El acto de toma de posesión, celebrado en la explanada exterior de la Comandancia de Pontevedra, contó con la presencia de autoridades policiales, políticas y judiciales de la provincia. El nuevo mando, que ya había ejercido anteriormente en la misma unidad, asume el puesto tras una etapa profesional en la provincia de Lugo.
Durante su intervención, el coronel hizo hincapié en la necesidad de adaptar los recursos de la Guardia Civil a las nuevas modalidades delictivas. La ciberdelincuencia se sitúa como la amenaza que ha registrado un crecimiento más acelerado en los últimos años, convirtiéndose en una de las prioridades estratégicas para la demarcación.
“"Debemos prestar un servicio cercano a las víctimas de violencia de género, para que ninguna renuncie a denunciar."
Además de la lucha contra el narcotráfico, el nuevo responsable destacó la atención a los colectivos más vulnerables, como las personas mayores, y la protección de los peregrinos y turistas que visitan la provincia. La estrategia también incluye el combate contra los delitos ambientales, con especial atención a la prevención de incendios forestales.




