Esta acción se enmarca en un plan más amplio para transformar las instalaciones de uso público del municipio en espacios cardioprotegidos. El edil Antonio Traba destacó la importancia crucial de estos equipos, que pueden ser determinantes en situaciones de emergencia.
“"Contar con un desfibrilador en una instalación deportiva municipal es fundamental porque puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte en una emergencia cardíaca."
Los dispositivos DEA están diseñados para ser utilizados por cualquier persona, incluso sin formación sanitaria previa, ya que el propio aparato guía al usuario para actuar con rapidez y restablecer el ritmo cardíaco mediante una descarga eléctrica controlada.
Con estas recientes incorporaciones, el Ayuntamiento de Marín sigue expandiendo una red que ya ofrecía cobertura en los pabellones de A Raña, O Sequelo y A Cañota, así como en el Estadio Municipal de San Pedro.
Según detalló Traba, el despliegue continuará, ya que está previsto instalar unidades adicionales próximamente en el IES Mestre Landín y en el CEIP de A Laxe, extendiendo así la cobertura de seguridad a más centros educativos de la localidad.




