El origen del conflicto reside en un triple empate a 58 puntos en el Grupo I entre el Real Madrid Castilla, el Pontevedra y el Barakaldo por la quinta y última plaza de playoff. El caos se desató porque las Bases de Competición de la categoría daban la clasificación al Pontevedra, pero el artículo 29 del Reglamento General de la RFEF, de rango superior, se la otorgaba al Castilla.
Según el Reglamento General, el Barakaldo quedaba excluido al ser el equipo con menos puntos en los duelos directos. El desempate se resolvía entonces entre Castilla y Pontevedra, favoreciendo a los blancos por sus resultados particulares. Sin embargo, las Bases de Competición contemplaban la diferencia de goles en la liguilla a tres, lo que beneficiaba al Pontevedra con un balance de +2 frente al +1 del Castilla.
Tras el pitido final, la euforia se apoderó de Pasarón. El Pontevedra celebró la clasificación, publicando en sus redes sociales "Somos de playoff". Incluso la web oficial del Real Madrid y la cuenta de Primera RFEF dieron inicialmente al conjunto gallego como el equipo clasificado. Horas después, la web de la federación rectificó, colocando al Castilla en la quinta posición.
La presidenta del Pontevedra, Lupe Murillo, anunció que el club luchará hasta el final. "Nosotros esta noche haremos un escrito directamente a competiciones de la Federación Española de Fútbol, dando nuestra opinión sobre la clasificación", declaró. La base de su reclamación es un cambio de criterio respecto a jornadas anteriores.
Murillo argumenta que en una situación de triple empate similar en la jornada 37, el Pontevedra figuraba por delante. "Lo que no es interpretable es que si aplicas una norma en la jornada 37 y estamos por delante en la misma situación, lo que no es normal es que al final de competición nos cambies el criterio", recalcó la presidenta, quien además señaló que "la norma UEFA nos da la razón".
Existe un precedente similar en 2007 en Segunda División B, con un triple empate entre Real Unión, Palencia CF y Sestao River. En aquella ocasión, se aplicó la norma de mayor rango del Reglamento de Competiciones de la RFEF, el mismo criterio que ahora ha dado la plaza al Real Madrid Castilla y que tuvo que ser ratificado por el Juez Único de Competición.




