La futura Vía Verde entre Pontevedra y Arcade avanza hacia su materialización. La Fundación de los Ferrocarriles Españoles está trabajando sobre el terreno en los cerca de diez kilómetros del antiguo corredor ferroviario en desuso que atraviesa Pontevedra, Vilaboa y Soutomaior. La previsión de la Diputación es disponer antes del 31 de diciembre del estudio de viabilidad y de una propuesta de recorrido que servirá de base para el proyecto constructivo y la posterior licitación de las obras.
El presidente provincial, Luis López, acompañado por el vicepresidente, Rafa Domínguez, el director de Ferrocarriles Españoles, Ricardo Huerga, y técnicos de diversas instituciones, visitó el trazado para examinar los puntos más complejos. Estos incluyen tramos junto a la vía ferroviaria en servicio e infraestructuras como túneles y puentes, donde se deberá determinar la mejor solución para la futura senda.
Este avance se produce tras meses de tramitación para asegurar la disponibilidad de los terrenos. En noviembre de 2025, la Diputación y Adif acordaron iniciar el procedimiento para una concesión administrativa inicial de diez años sobre el corredor. En marzo de este año se realizó una inspección conjunta para delimitar las superficies afectadas. La Diputación confía en que el convenio de cesión se formalice antes de finalizar 2026.
Adif asumirá la retirada de las antiguas vías que aún permanecen en parte de la plataforma. Estos trabajos están previstos para el primer trimestre de 2027, entre enero y marzo, para dejar el terreno libre antes del inicio de las actuaciones. Paralelamente, el estudio de la Fundación de Ferrocarriles Españoles, adjudicado el pasado 21 de julio por 17.545 euros, tiene un plazo de seis meses. La Diputación ya reservó fondos para 2026 y deberá incorporar financiación específica para 2027.
El objetivo a largo plazo es más ambicioso, buscando conectar esta nueva vía con las ya existentes en las Rías Baixas. Hacia el sur, la Vía Verde Vigo–Redondela ya está operativa. Hacia el norte, la Vía Verde do Salnés une Vilagarcía de Arousa y Portas. La continuidad real entre Vigo y Vilagarcía aún requiere resolver enlaces clave como Chapela–Redondela–Arcade y Pontevedra–Barro–Caldas–Portas.
La aspiración final es crear una gran red verde que conecte con el norte de Portugal y se acerque a Santiago. La prolongación hacia Tui podría enlazar con la Ecopista do Rio Minho, y hacia el norte, una futura conexión desde Vilagarcía acercaría la red a la Vía Verde Compostela–Tambre–Lengüelle. Estas conexiones, aún pendientes de desarrollo, sitúan el proyecto Pontevedra–Arcade como una pieza central de una futura red verde de gran alcance.




