La variante del AVE por Cerdedo impulsa una conexión más rápida con Madrid

El Ministerio de Transportes ha iniciado un estudio complementario para la evaluación ambiental de la variante, un paso clave para reducir el tiempo de viaje entre Pontevedra y la capital.

Imagen genérica de vías de tren de alta velocidad entrando en un túnel en un paisaje montañoso gallego.
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Imagen genérica de vías de tren de alta velocidad entrando en un túnel en un paisaje montañoso gallego.

El Ministerio de Transportes ha dado un nuevo paso en el proyecto de la variante del AVE por Cerdedo, iniciando un estudio informativo complementario para la evaluación de impacto ambiental, con el objetivo de conectar Pontevedra con Madrid en menos de tres horas.

Aunque la materialización del proyecto se prevé a largo plazo, el Gobierno anunció el inicio del estudio informativo complementario para la evaluación de impacto ambiental de la variante del AVE entre Vigo y Madrid por Cerdedo. Este estudio, adjudicado en agosto pasado por más de 835.000 euros, fue presentado como un compromiso con la comunidad gallega y con la ciudad de Vigo.
La intención de esta variante es establecer una línea directa desde Vigo y Pontevedra hasta Ourense, y de allí a Madrid, evitando el actual paso por Santiago de Compostela. Esto permitiría reducir el tiempo de viaje entre Pontevedra y Ourense a unos 50 minutos, y entre Ourense y Madrid a unas dos horas, situando la capital del Lérez a menos de tres horas de la capital española.

"La variante por Cerdedo no está totalmente garantizada. Existen condicionantes legales, económicos y técnicos que aún deben resolverse."

un portavoz municipal
El trazado, que se estima de gran complejidad orográfica con numerosos túneles y viaductos, implicaría un coste cercano a los 3.000 millones de euros. Los plazos manejados por el ministerio indican que la exposición pública de la primera propuesta de trazado sería en 2027, y la declaración de impacto ambiental definitiva se aprobaría posteriormente. La adjudicación de las obras no se materializaría hasta 2030, con la variante operativa en el escenario más optimista en 2033.
El estudio adjudicado incluye una campaña hidrogeológica y geotécnica, que dará continuidad a trabajos previos y adaptará la solución técnica a la normativa actual. Este paso es crucial para incorporar y completar los análisis realizados, sometiendo la actuación a información pública y a la evaluación de impacto ambiental exigida por la legislación.