El piragüista Martín Recamán subraya las condiciones óptimas de la ría de Pontevedra para el entrenamiento, destacando que, a pesar de los días de mal tiempo, el 95% del tiempo es navegable, una ventaja que no se encuentra en otros lugares. Esta estabilidad permite una preparación constante y eficaz, crucial para llegar en buenas condiciones a las competiciones.
“"Perder entrenamientos, si es un día aislado, no pasa nada, pero si es constante te pone bastante complicado llegar en buenas condiciones a las competiciones."
Además de la orografía favorable, Recamán resalta la importancia de un medio ambiente cuidado. Agradable y seguro, el entorno de la ría actúa como un estímulo para mantener la rutina de entrenamiento, no solo para el piragüismo, sino para cualquier actividad física. La presencia constante de gente corriendo o practicando deporte en la zona contribuye a crear un ambiente motivador, especialmente para las nuevas generaciones.
La buena conservación de la ría también influye en la concentración y disciplina de los deportistas. Saber que el río estará en buenas condiciones aporta tranquilidad y permite centrarse únicamente en el entrenamiento. Esta seguridad se extiende también a la percepción del peligro, ya que la ría, al estar rodeada de paseos y gente, genera una sensación de protección en comparación con otros ríos más grandes.
Sin embargo, Recamán señala la necesidad de un dragado para eliminar sedimentos, ya que la marea baja dificulta la práctica del remo. Este mantenimiento es fundamental para asegurar la continuidad de las condiciones óptimas de la ría. La convivencia entre los diferentes usuarios, como piragüistas, pescadores y mariscadores, es generalmente buena, basada en la comprensión y el respeto mutuo, lo que fomenta un objetivo común: el cuidado de la ría.
La ciudad de Pontevedra, con sus condiciones climáticas y su entorno natural, es un lugar idóneo para la celebración de pruebas de alto nivel como el piragüismo y el triatlón. La conciencia deportiva y medioambiental de la ciudad es evidente, con mucha gente practicando ejercicio al aire libre. Para las nuevas generaciones, la posibilidad de bañarse o correr con la familia y amigos después de entrenar es un factor clave para desarrollar el hábito deportivo y la conciencia ambiental.




