Estas infracciones, consideradas en su mayoría graves, conllevan sanciones económicas que oscilan entre los 751 y los 1.500 euros. El concejal de Infraestructuras, Cesáreo Mosquera, destacó la naturaleza "aberrante" de algunos de los casos detectados.
Ocho de los expedientes abiertos corresponden a casos de no separación adecuada de los residuos. Entre las conductas incívicas observadas se encuentran el depósito de restos de obras en contenedores domésticos y el uso incorrecto de los contenedores de vidrio para residuos orgánicos.
Otros siete casos se refieren a particulares o empresas que dejaron los residuos en la vía pública, sin depositarlos en los contenedores correspondientes. Una de las denuncias implicó a una persona que se negó a recoger varias bolsas de basura dejadas junto a contenedores vacíos.
La última denuncia registrada afectó a un establecimiento que no limpió su terraza, dejando los residuos en el espacio público. Tras una advertencia inicial, el responsable fue sancionado por no cumplir con la normativa vigente.
“"No hay ningún ánimo sancionador. Pero los casos más graves sí que se van a sancionar. No es de recibo que unos hagan el esfuerzo en hacerlo bien y otros den un mal ejemplo."
La ordenanza de residuos, en vigor desde el 30 de enero de 2025, es de obligado cumplimiento. Entre los infractores identificados entre el 1 de enero y el 22 de abril de este año, se encuentran restaurantes, centros médicos, clínicas veterinarias, empresas de obras, un bazar y un particular. El concejal no pudo especificar si la denuncia contra el centro sanitario afectaba a una entidad pública o privada, alegando protección de datos.
Durante su primer año de vigencia, la Policía Local tramitó 115 denuncias, de las cuales 98 fueron por conductas como orinar o escupir en la calle. La mayoría de estas sanciones fueron de carácter leve, con multas de entre 80 y 750 euros. Solo se registró una infracción muy grave, el 30 de julio del año anterior, por abandono de residuos peligrosos.




