Los incendios de gran magnitud que asolaron Galicia el pasado verano no solo transformaron el paisaje, sino que también alteraron su ecosistema sonoro. Para comprender el impacto y la capacidad de regeneración, la Misión Biológica de Galicia (MBG-CSIC) está impulsando una iniciativa que requiere la colaboración ciudadana.
Bajo el nombre de Galifire, el grupo de Ecología del Paisaje de la MBG busca ornitólogos y aficionados con capacidad para identificar aves por su canto. El objetivo principal es realizar un seguimiento a largo plazo de las poblaciones de aves en las áreas más afectadas por las llamas, especialmente en la provincia de Ourense y en la Sierra do Courel. La premisa es clara: el regreso y el canto de las aves son un indicador crucial de la recuperación del monte.
“"La magnitud de los megaincendios ocurridos el verano pasado supera la capacidad de seguimiento in situ de cualquier institución."
Los voluntarios, coordinados desde la sede pontevedresa del CSIC, realizarán observaciones en puntos específicos. Durante cinco minutos y en un radio de cien metros, deberán registrar todas las aves vistas u oídas. Estos censos se repetirán anualmente para crear una serie histórica que permita analizar la cicatrización del ecosistema a corto, medio y largo plazo. Las aves son consideradas un termómetro fiable del hábitat, ya que su presencia o ausencia refleja la salud de la flora y la calidad del suelo.
Este proyecto se enmarca en el Plan Estatal Resfire, una estrategia para aumentar la resiliencia del territorio frente a las amenazas climáticas. Los datos recogidos hasta finales de junio serán analizados en los laboratorios de Pontevedra para desarrollar nuevas estrategias de gestión forestal. La iniciativa está dirigida principalmente a asociaciones conservacionistas, pero también está abierta a particulares con experiencia, quienes pueden contactar a través de los correos electrónicos facilitados por la organización.




