El economista Alberto Vaquero, de la UVigo, ha analizado la situación actual de la inflación, destacando que los datos de marzo para Pontevedra y Galicia superan la media estatal. Según Vaquero, esta alza ya está impactando en el consumidor debido a la naturaleza transversal de sectores como el transporte, que influye directamente en los costes de la alimentación.
“"No podemos ser tremendistas y pensar que España puede volver a tener una inflación de dos cifras. Eso no va a pasar."
Aunque el incremento actual es el más elevado desde el inicio del conflicto en Ucrania, Vaquero aconseja una visión más optimista a medio plazo. Diferencia la situación actual de la vivida con la invasión de Ucrania, que tuvo un impacto estructural significativo debido a la afectación del “granero de Europa” y la escasez de fertilizantes y alimentos. El conflicto en el Golfo Pérsico, por el contrario, se considera más coyuntural.
El experto también señala que la inflación está mermando una parte importante de los incrementos salariales. Una inflación entre el 2% y el 3% se considera asumible e indicativa de una economía en movimiento, pero cifras superiores al 3% son peligrosas. La subida del IPC, especialmente en los alimentos, afecta de forma más pronunciada a las rentas más bajas, ya que el salario no se congela mientras el coste de la cesta de la compra aumenta.




