El estado fitosanitario de la uva se presenta excelente, según las revisiones realizadas por Areeiro, dependiente de la Diputación. No obstante, se han observado síntomas de mildiu larvado en racimos, especialmente en las vides con mayor frondosidad. Por ello, se recomienda la realización de intervenciones fitosanitarias con equipos revisados y calibrados, así como una gestión adecuada de la vegetación para facilitar la llegada de los productos a los racimos, continuando con las labores de deshojado en las más frondosas.
Además, Areeiro hace hincapié en la importancia de controlar la vegetación del suelo para favorecer la ventilación de los racimos y prevenir el oídio. Se advierte también de que las previsiones meteorológicas incrementan el riesgo de aparición de botritis, especialmente a medida que los granos acumulan azúcares.
En cuanto al Scaphoideus titanus, vector de la flavescencia dorada, se aconseja aplicar los tratamientos insecticidas obligatorios en las zonas demarcadas y recomendados en las limítrofes. Se subraya la necesidad de intensificar las intervenciones en lugares con altas poblaciones de este insecto, sobre todo en vides abandonadas sin tratar, las cuales deben ser eliminadas para prevenir la dispersión de la enfermedad.
También se han detectado trips, que en este momento causan daños estéticos, y síntomas de acariosis con incidencia pequeña en la uva en maduración, salvo casos extremos donde se podría intervenir con azufre.
Respecto al nogal, continúa el vuelo de la mosca de la cáscara verde de la nuez, cuyas larvas provocan podredumbre. Para su control, se recomiendan trampas de feromonas y la eliminación de los frutos caídos. También se observa un incremento en la mariposa del boj, por lo que se aconseja aumentar la vigilancia y tratar si la defoliación lo hace necesario.




