La compra, cuyo contrato se formalizó el pasado sábado, incluye piezas de gran valor patrimonial. Entre los elementos adquiridos se encuentran tres retablos del siglo XVIII, un órgano de tipo ibérico datado en 1795, el púlpito y la sillería del coro.
Los retablos corresponden al mayor del convento y a los que albergaban las imágenes de Nuestra Señora del Carmen y de la Inmaculada. Estas piezas, que permanecían custodiadas en el antiguo cenobio, pasan ahora a ser propiedad de la institución provincial.
La única pieza que las religiosas reclamaron tras la venta del convento de Santa Clara al Concello en diciembre de 2021 fue el retablo de la Virgen de los Desamparados. Este retablo fue trasladado a Santiago de Compostela en 2025 y ya se encuentra expuesto en el convento que la orden posee en la capital gallega.
Un estudio publicado por la Deputación en 2013 sugiere que el origen del convento de Santa Clara se remonta a 1310, y no a 1271, como se creía anteriormente.




