Estas adquisiciones, fruto del compromiso de la Diputación de Pontevedra con el arte contemporáneo, buscan enriquecer los espacios públicos y museísticos de la capital. Dos de las piezas han sido instaladas recientemente en la Illa das Esculturas, mientras que las otras dos se integran en las colecciones del Museo de Pontevedra.
“"La huella de la Bienal debe ser permanente."
El comisario de la Bienal, Antón Castro, manifestó desde el inicio su intención de que la recuperación del evento, tras quince años de ausencia, sirviera para dotar a la ciudad de nuevas expresiones artísticas. Esta visión fue compartida por la dirección del Museo, que subrayó la importancia de proyectos que perduren más allá de una celebración puntual.
“"Su permanencia nos recuerda que este es un proyecto que aspira a perdurar y que va más allá de un evento puntual. Bienal e Illa son dos proyectos únicos que hacen de Pontevedra una ciudad donde el arte contemporáneo y la ciudadanía se encuentran sin intermediarios."
Entre las obras incorporadas, se encuentran las de Soledad Penalta e Idoia Cuesta en la Illa das Esculturas, y las de Wardha Shabbir y Almudena Fernández en el Museo de Pontevedra. La pieza de Almudena Fernández, titulada Flor de seis pétalos, se ubica en el patio interior del edificio Castelao y reflexiona sobre la crisis ecológica y la guerra. Por su parte, Resiliencia de Wardha Shabbir es una escultura que explora la experiencia femenina y la capacidad de dar vida.
La obra de Soledad Penalta, Mirando inacabable, con doce toneladas de silencio, se conecta con el lema de la Bienal, Volver a ser humanos ante el dolor de los demás, mientras que El peso de la memoria de Idoia Cuesta, una piedra de granito de más de tres metros, evoca la carga de los refugiados de guerra.
La integración de obras de la Bienal en el patrimonio de la ciudad no es una novedad. En 1988, la edición dedicada al granito dejó piezas como Os meus sofás de Francisco Leiro y Mirador de granito de Tom Carr. La Pirámide de Dan Graham, también surgida de aquella edición, fue recuperada en 1999 para la Illa das Esculturas.




