Este trastorno neurológico, que se manifiesta después de un ictus o traumatismo craneoencefálico, se origina por lesiones en el hemisferio izquierdo del cerebro. Los afectados experimentan dificultades significativas en la comunicación diaria, lo que impacta directamente en su calidad de vida.
Una logopeda de Quirón Salud Miguel Domínguez en Pontevedra explicó que los tratamientos para la afasia requieren una evaluación exhaustiva y un plan de intervención intensivo y adaptado a cada paciente. Estos planes incluyen ejercicios de repetición, denominación y asociación de palabras, además de práctica en contextos reales para mejorar la funcionalidad del lenguaje.
“"La rehabilitación temprana es crucial para optimizar la recuperación de las capacidades lingüísticas y comunicativas de los pacientes."
Además, la tecnología juega un papel fundamental en los casos más graves. Los sistemas alternativos y aumentativos de la comunicación (SACs), implementados en dispositivos digitales, ofrecen herramientas valiosas para facilitar la expresión y comprensión. La inteligencia artificial también se presenta como un apoyo útil para los pacientes en su domicilio, complementando las terapias presenciales.




