Los carteles de “Liquidación por cierre” ya son visibles en los establecimientos de Emilio Iglesias, una de las firmas de moda más reconocidas en el centro de Pontevedra y en otras diez localidades gallegas. Esta decisión implica el cese de actividad de todas sus tiendas en la comunidad autónoma.
La empresa, que inició su trayectoria en 1967 en Ourense bajo el nombre de Confecciones Iglesias antes de ser rebautizada, posee una red de 18 puntos de venta distribuidos por ciudades como A Coruña, Ferrol, Santiago de Compostela, Vigo, Lugo y Vilagarcía, además de Pontevedra.
El cierre se enmarca en la fase de liquidación del concurso de acreedores en el que está inmersa la compañía, lo que implica la venta de sus activos para poder hacer frente a las deudas, aunque no supone necesariamente la desaparición definitiva de la marca.
Aunque no se ha establecido una fecha concreta para el cierre definitivo, los establecimientos permanecerán abiertos en liquidación de forma indefinida. Esta situación tiene un impacto directo sobre 56 empleados, cuyo futuro laboral se encuentra ahora incierto.
El local de Emilio Iglesias en la calle Benito Corbal en Pontevedra se había consolidado como un referente en la moda multimarca, ofreciendo prendas para hombre y mujer, incluyendo una destacada selección de tallas grandes. Su cierre representa una nueva pérdida para el comercio local de la conocida “milla de oro” pontevedresa, sumándose a otros establecimientos que ya bajaron la persiana, como la mercería Anabeti y las tiendas de Massimo Dutti y Bershka. Esta tendencia refleja una transformación en el modelo comercial, influenciada por la presión del comercio en línea y los cambios en los hábitos de consumo.




